
OBLIGADO A VERLO TODO
La mujer de rojo me mira y yo miro para atrás:
Un camino eterno
y delante, sólo un fósforo a punto de apagarse.
ASÍ
Escucha el palpitar del río por las noches
y aprende a perder los recuerdos.
Espera que caiga la lluvia
y acércate silenciosa a mis brazos,
entonces así entenderé tus lágrimas.
UN TUMULTO
Ya no crees en venir a ver el mismo agujero
y convertirte en un repetidor de palabras.
Aquí me tienes echado entre toboganes de arena
aquí me tienes
hecho un barco de papel en el desierto.
Ya no crees que puedes volar
y es porque tus ojos se han centrado
sobre la oscuridad del piso.
CANTO EXTRAVIADO
Y otra vez
donde el león desolado dejó entre sus fauces
una historia
mil luces brillantes desnudas y abatidas
dictan las horas deshonradas a un reloj.
Otra vez
el crepúsculo soñado se contempla desde tus ojos
mientras
quebrados árboles sentencian la tierra casi baldía
que se extiende en nuestras manos como un vientre inmóvil
y encendido.
Otra vez
la soledad terrestre en los pulmones
como una brújula desmemoriada
como un clavo prendido entre las piernas.
La mujer de rojo me mira y yo miro para atrás:
Un camino eterno
y delante, sólo un fósforo a punto de apagarse.
ASÍ
Escucha el palpitar del río por las noches
y aprende a perder los recuerdos.
Espera que caiga la lluvia
y acércate silenciosa a mis brazos,
entonces así entenderé tus lágrimas.
UN TUMULTO
Ya no crees en venir a ver el mismo agujero
y convertirte en un repetidor de palabras.
Aquí me tienes echado entre toboganes de arena
aquí me tienes
hecho un barco de papel en el desierto.
Ya no crees que puedes volar
y es porque tus ojos se han centrado
sobre la oscuridad del piso.
CANTO EXTRAVIADO
Y otra vez
donde el león desolado dejó entre sus fauces
una historia
mil luces brillantes desnudas y abatidas
dictan las horas deshonradas a un reloj.
Otra vez
el crepúsculo soñado se contempla desde tus ojos
mientras
quebrados árboles sentencian la tierra casi baldía
que se extiende en nuestras manos como un vientre inmóvil
y encendido.
Otra vez
la soledad terrestre en los pulmones
como una brújula desmemoriada
como un clavo prendido entre las piernas.

